En 2018, el obispo de Aguascalientes, México, Mons. José María de la Torre Martín (1952-2020), recordó las normas de la Iglesia sobre el tratamiento adecuado de las cenizas de los difuntos por parte de los fieles, para recordar la doctrina de la resurrección de los cuerpos y evitar la aparición de filosofías panteístas, naturalistas o nihilistas.
Los restos mortales de los fieles difuntos, aunque hayan sido incinerados, deben depositarse debidamente en un lugar sagrado.
Normas sobre el tratamiento adecuado de los restos mortales
«El cuerpo del difunto no es propiedad privada de sus familiares: es un hijo de Dios que forma parte del pueblo de Dios; tenemos que superar esta mentalidad individualista», expresó el prelado, que comentó las disposiciones de un documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe en el que la Iglesia recuerda las normas sobre el tratamiento adecuado de los restos mortales.
«Las cenizas y los fragmentos óseos no pueden conservarse en casa, porque ello priva a la comunidad católica del recuerdo del difunto; deben llevarse a un cementerio o a un templo», afirmó, según informó El Heraldo.
¿Qué recomienda la Iglesia: sepultar, incinerar, esparcir las cenizas…?
La Iglesia recomienda la inhumación como la forma de sepultura más adecuada para los fieles, porque recuerda la esperanza en la resurrección de los cuerpos al final de los tiempos, pero admite la cremación de los restos mortales siempre que la elección de esta opción no responda al rechazo de la fe.
En cualquier caso, los restos deben ser sepultados en un lugar sagrado.
«Hay personas que siguen esparciendo las cenizas en el agua, en la tierra y en el aire, pero deben ser conscientes de la prohibición existente a este respecto», recordó el obispo.
En aquella época, Mons. De la Torre aconsejó a los familiares del fallecido que acudieran a los sacerdotes de la parroquia a la que pertenecían para resolver las dudas que pudieran tener acerca del respeto debido a los restos mortales y de la disciplina de la Iglesia sobre esta materia.
Del mismo modo, recordó que muchos templos de construcción reciente disponen de espacios propios destinados a depositar las cenizas de los familiares en nichos especiales.
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