Identidad

Los Heraldos del Evangelio son una asociación internacional de fieles de derecho pontificio, la primera erigida por la Santa Sede en el tercer milenio.

Una asociación internacional de fieles es una institución de la Iglesia católica apostólica romana, que está a su servicio en su lugar de origen, en las archidiócesis y diócesis donde se encuentra, y en todo el mundo, a través de la acción misionera.

Y ser una asociación internacional de fieles de derecho pontificio significa que el papa, sucesor de Pedro, ha reconocido y aprobado los estatutos, normas y directrices, así como las prácticas de vida de los Heraldos del Evangelio.

En 1985, san Juan Pablo II, como papa, dijo en su discurso en el VI Simposio del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa bajo el tema «Secularización y evangelización hoy en Europa»:

«Para esta sublime misión de hacer florecer una nueva era de evangelización, se necesitan heraldos del evangelio, experimentados en humanidad, que conozcan a fondo el corazón del hombre de hoy y, al mismo tiempo, sean contemplativos y apasionados por Dios». – Papa Juan Pablo II

Dieciséis años después de ese discurso, el mismo papa, san Juan Pablo II, con motivo de la fiesta litúrgica de la Cátedra de San Pedro, el 22 de febrero de 2001, concedió el reconocimiento pontificio a los Heraldos del Evangelio, afirmando y atestiguando de esa manera la plena comunión de los Heraldos con la Santa Iglesia católica.

Y declarando que el carisma vivido y manifestado en el mundo por nuestro fundador, Mons. João Clá, es plenamente conforme a la sana doctrina de la Iglesia en toda su disciplina, moral y costumbres, acogiendo así a los Heraldos del Evangelio como un don de Dios para nuestro tiempo.

Un día de recuerdo y celebración

Desde entonces, el 22 de febrero se celebra el día de la aprobación pontificia de los Heraldos del Evangelio. Así, la Asociación Internacional de Fieles de Derecho Pontificio Heraldos del Evangelio tiene como finalidad ser instrumento de santidad en la Iglesia, ayudando a sus miembros a responder generosamente a la llamada a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, favoreciendo y alentando la más íntima unidad entre la vida práctica y la fe. A través de la participación activa, consciente y responsable de sus miembros en la misión salvífica de la Iglesia. Participación que se da a través del apostolado, al que están destinados por el Señor, en virtud del bautismo y la confirmación.

Por misión, con la bendición y el envío de san Juan Pablo II, nosotros, los Heraldos del Evangelio, actuamos en favor de la evangelización, la santificación y la animación cristiana en nuestro tiempo.

Evangelizar a través de la cultura y del arte

Al considerar la cultura y el arte como instrumentos eficaces de evangelización, los Heraldos del Evangelio suelen recurrir a la música, tanto con voces como con instrumentos.

Así es como los Heraldos han constituido un gran número de coros, orquestas y conjuntos musicales. De esta manera llevan su mensaje de fe y esperanza a la sociedad contemporánea.

«Existe un misterioso y profundo nexo entre música y esperanza, entre canto y vida eterna: con razón, la tradición cristiana representa a las almas bienaventuradas cantando en coro, arrebatadas y extasiadas por la belleza de Dios.

Pero el arte auténtico, como la oración, no es ajeno a la realidad de cada día; más aún, remite a ella para “inundarla” y hacerla brotar, a fin de que dé frutos de bien y de paz». (Papa Benedicto XVI, con motivo del concierto ofrecido por el presidente de la República Italiana en el tercer aniversario de su pontificado, el 24/4/2008)