Cerca de 1300 fieles participaron, el 5 de septiembre, en la comunión reparadora del primer sábado del mes, celebrada en la casa de Nuestra Señora de la Reconquista, en Guatemala.

La santa misa fue presidida por Mons. Francisco Montecillo Padilla, nuncio apostólico en Guatemala, ante la imagen de la Virgen de Fátima.

La celebración reunió a niños, jóvenes, adultos y familias en una expresiva manifestación de devoción al Inmaculado Corazón de María.

Una devoción vinculada al mensaje de Fátima

La comunión reparadora de los primeros sábados está relacionada con el mensaje de la Virgen de Fátima y, en particular, con la petición transmitida por medio de sor Lucía, una de las tres niñas videntes de las apariciones de 1917.

La devoción invita a los fieles a la confesión, a la recepción de la sagrada comunión, al rezo del rosario y a la meditación de los misterios del rosario, con intención reparadora.

Así, la celebración realizada en Guatemala se insertó en una tradición de espiritualidad mariana que atraviesa generaciones y permanece viva entre los fieles.

Una numerosa asamblea a los pies de la Virgen

Las imágenes de la celebración muestran una numerosa asamblea reunida en torno al altar y a la imagen de la Virgen de Fátima.

La presencia del nuncio apostólico confirió un significado especial a la ocasión. En un ambiente marcado por la oración y la devoción mariana, aproximadamente 1.300 personas participaron en la santa misa y en la práctica reparadora propuesta por la espiritualidad de los primeros sábados.

El encuentro recordó, así, uno de los llamamientos centrales del mensaje de Fátima: la conversión de los corazones, la oración y la reparación de las ofensas cometidas contra el Inmaculado Corazón de María.

Crédito de las fotos: Roberto Salas

Comunión reparadora reúne a cerca de 1.300 fieles en Guatemala