Memoria de santa Catalina de Siena (†1380), virgen y doctora de la Iglesia. Patrona de Italia. A los quince años, se hizo terciaria dominica y llevó una vida de aislamiento, oración y ayuno hasta los 20 años. Nuestro Señor Se le apareció y le ordenó que dejara su reclusión, pues quería hacer de ella un apóstol. Se dedicó, entonces, al servicio de los pobres y enfermos, convirtió a pecadores y expulsó a demonios. Desempeñó un importante papel en la solución de graves problemas de la Iglesia, como el regreso del papa de Aviñón a Roma y la reforma de la curia romana.