San Carlos Borromeo, obispo (†1584). Nacido en 1538, de noble familia italiana. Con apenas 21 años, fue consagrado obispo de Milán y elevado a cardenal por su tío, el papa Pío IV. Dio extraordinarios ejemplos de virtud y fue modelo perfecto de pastor de almas. Aplicó las reformas del Concilio de Trento y falleció a los 46 años.