San Bartolomé, apóstol. Llamado también Natanael, mereció este elogio del Divino Maestro, cuando le fue presentado por Felipe: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño» (Jn 1, 47). Uno de los primeros discípulos de Jesús; ejerció su ministerio en Asia Menor y en Mesopotamia.