San Antonio, abad (†356). Gran patriarca y maestro de la vida monástica. Deseoso de «ser perfecto como el Padre celestial es perfecto», inició su vida de anacoreta a los veinte años de edad, en las proximidades de su aldea natal, de donde se trasladó sucesivamente a lugares cada vez más retirados, en el desierto. Se hizo famoso como gran vencedor en la lucha continua contra el demonio. Falleció en 356, a los 105 años de edad.