Santa Zita, virgen (†1278). Distribuía a los pobres lo poco que le sobraba del salario recibido como empleada doméstica. Su santidad fue reconocida aún en vida. San Pedro Armengol, religioso (†1304). Se convirtió de la pésima vida que llevaba y, haciéndose religioso mercedario, se dedicó a rescatar a los esclavos cristianos en África.