San Melecio, obispo (†381). Gobernó la Iglesia de Antioquía. Por observar las normas del Concilio de Nicea, fue exiliado varias veces. Murió cuando presidía el Primer Concilio Ecuménico de Constantinopla. Sus virtudes le merecieron grandes elogios de san Juan Crisóstomo y san Gregorio de Nisa.