San Hilario de Poitiers, obispo y doctor de la Iglesia (†367). En tiempos del emperador Constancio, adepto a la herejía arriana, defendió enérgicamente la doctrina definida en el Concilio de Nicea sobre la Trinidad y sobre la divinidad de Cristo, siendo por ello relegado durante cuatro años a Frigia. Compuso célebres comentarios sobre los Salmos y sobre el Evangelio de san Mateo.