Gerardo, obispo (†1108). Natural de la Galia, profesó en el monasterio de Moissac, de donde pasó a Toledo; después fue elegido obispo de Braga, donde ejerció una gran actividad en la reorganización de la diócesis, en la promoción de la vida monástica, en la reforma litúrgica y pastoral, en la reconstrucción de iglesias, así como en la aplicación de la disciplina eclesiástica.