María Santísima hizo de sí misma a Dios desde la infancia. Aquella que sería la Madre de Dios, movida por el Espíritu Santo, estuvo llena de gracia desde su Inmaculada Concepción.
Subtítulos
Sábado de la XXX semana del Tiempo ordinario
Lecturas:
Filipenses 1, 18-26
Salmo 41, 2. 3. 5bcd
Lucas 14, 1. 7-11
Noviembre de 2026, n.º 280
Octubre de 2026, n.º 279
Septiembre de 2026, n.º 278
¿Quiénes son los Heraldos del Evangelio?
Auxilio de los cristianos
Villancicos