Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Cuando conquistaron Jerusalén, en 614, los persas paganos se apoderaron de la Santa Cruz y la llevaron a Ctesifonte, su capital. Trece años después, el emperador de Bizancio, Heraclio, invadió Persia (Irán), la recuperó y la trajo solemnemente de vuelta a Jerusalén. Desde entonces, la Iglesia conmemora la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.