Memoria de San Jerónimo. Sacerdote y doctor de la Iglesia (†420). Tras una juventud desordenada, recibió el bautismo en el año 366, abandonó la cultura pagana y llevó una vida ascética en un desierto cerca de Antioquía. Ordenado sacerdote a los 38 años, participó en el Concilio Romano de 382 y se convirtió en secretario del papa San Dámaso, quien le encargó revisar las traducciones latinas de la Biblia, labor que culminó en la traducción conocida mundialmente como la Vulgata. Combatió con vigor los errores de su época. También destacó, al igual que su contemporáneo San Ambrosio, en la defensa de la virginidad.