El águila, en el momento en que está levantando el vuelo, es preciosa. Sin embargo, más hermoso aún es el pensamiento humano, cuando es expresado de tal manera que se pueda percibir su vuelo.
Así es San Agustín: en sus ímpetus de alma muestra un vuelo incomparable.
Revista Heraldos del Evangelio. Año XXIV. N.º 278. Septiembre 2026
Revista Heraldos del Evangelio. Año XXIV. N.º 277. Agosto 2026
Revista Heraldos del Evangelio. Año XXIV. N.º 276. Julio 2026
¿Quiénes son los Heraldos del Evangelio?
Auxilio de los cristianos
Villancicos