Ellos quieren entregar la vida a Dios, ¡pero necesitan que usted los ayude!
Forme parte también de esta hermosa misión, ayude a los Heraldos a evangelizar por todo el mundo, ayude a formar sacerdotes para la mies del Señor y apoye los estudios y los gastos de manutención de las hermanas de Regina Virginum.
Ellos quieren entregar la vida a Dios, ¡pero necesitan que usted los ayude!
Forme parte también de esta hermosa misión, ayude a los Heraldos a evangelizar por todo el mundo, ayude a formar sacerdotes para la mies del Señor y apoye los estudios y los gastos de manutención de las hermanas de Regina Virginum.
Virgen del Perpetuo Socorro - Iglesia de la Santísima Trinidad, Ciudad de MéxicoEn la advocación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro no se enaltece principalmente que María Santísima nos auxilie con mucha frecuencia, liberalidad y ternura, sino el hecho de que ese auxilio es perpetuo.
Por muy mal que lo hagamos, por mucho que abusemos, por más increíbles que sean nuestras ingratitudes, por muy agudo que sea el riesgo, por muy extraordinario que sea el milagro implorado, por más extremo e improbable que sea el auxilio pedido, siempre que no sea una cosa mala en sí, la Madre del Perpetuo Socorro nos atenderá.
Así pues, la Madre es la que se gloría en atender siempre, en acudir siempre, en acoger siempre, de forma a que no haya una hipótesis posible en la que nosotros, al rezarle, no seamos socorridos.
Ella puede incluso atrasar el momento de conceder lo que le pedimos, pero lo hace para darnos después el céntuplo, yendo hasta nosotros con las manos cargadas de dones multiplicados.
¡Felices aquellos a quienes Nuestra Señora tarda en atenderlos!
Plinio Corrêa de Oliveira
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