El profeta Elías en un aspecto fue más allá que Moisés: fundó una escuela espiritual.
Él y sus discípulos constituían el bien en medio de los buenos que se habían pervertido. El Tesbita era, por así decirlo, el primer hombre de la Historia que formó una organización para defender el bien, lo que el Dr. Plinio llamaba “partido del bien”.
Elías fundó una estirpe profética, una raza espiritual a través de la cual, hasta el fin del mundo, los buenos perseverarían.
Es decir, la lucha organizada y planeada del bien contra el mal fue iniciada por Elías. “Es el San Miguel Arcángel de la Tierra”. Es la quintaesencia del bien.