En la fría noche de Navidad, la Virgen envolvió con ternura maternal al Niño Jesús en pañales. De manera similar, a lo largo de los siglos, la Santa Madre Iglesia se ha esforzado por revestir dignamente a sus hijos y ministros que sirven en el altar del Señor. Sin embargo, ¿sería la estética la única razón de ser de los paramentos utilizados en la liturgia? Conocedora de la contingencia de la naturaleza humana, que alcanza las realidades sobrenaturales a través de las sensibles (cf. Suma Teológica, III, q. 60, a. 4), la Iglesia ha tenido a bien elegir …