21 de septiembre – XXV Domingo del Tiempo Ordinario

La parábola del administrador infiel puede suscitar cierta perplejidad debido al elogio del patrón a la astucia de ese mal siervo, así como por la recomendación de Jesús de que usemos el dinero injusto para hacer amigos que nos reciban en las moradas eternas (cf. Lc 16, 1-9). ¿Cómo entender tales apologías? San Agustín aclara que el mencionado dueño no alaba el fraude en sí mismo, sino la previsión de su subordinado respecto al futuro. Pues bien, «él se preocupó por la vida que tiene un fin, y ¿no te …