En 1580, Escocia se encontraba en una encrucijada: su historia católica, personificada en la controvertida figura de una reina encarcelada por su fe, María Estuardo, se enfrentaba a un turbulento presente, agitado por las olas de la revolución política-religiosa de John Knox. ¿Cómo se presentaba su futuro?
Este dilema estaba bien simbolizado en el hogar del barón de Drum-na-Keith: la esposa, católica de noble linaje; el marido, cabeza de la rama menor de los Ogilvie, uno de los calvinistas responsables de investigar y arrestar a los jesuitas. ¿Qué sería del pequeño Juan, el hijo recién nacido de ese matrimonio?