Estimado André, su pregunta es excelente. Santa Teresa del Niño Jesús se enfrentó a una duda idéntica: «Durante mucho tiempo me pregunté por qué Dios tenía preferencias, por qué no todas las almas recibían el mismo grado de gracias» (Manuscrito A, 2r).
¿Quiere saber cuál fue la respuesta que encontró? Enseguida lo veremos. Por ahora, volvamos a su pregunta. Por lo que describe, podemos discernir una tentación del demonio para desanimarle: «¿Tener solamente una “choza”?». ¿Habrá chozas en el Cielo?…
El Apocalipsis resuelve este problema, pues afirma que la Jerusalén celestial está hecha enteramente de magníficas piedras preciosas, …