Si tuviéramos la posibilidad de reescribir la historia, ¿sería análoga a la que fue escrita por Dios? Probablemente no, pues Él tiene designios insondables que a menudo resultan difíciles de comprender para nuestra limitada inteligencia… ¿Cuántas veces hemos oído el dicho de que «Dios escribe recto en renglones torcidos»? En realidad, el Señor siempre escribe recto en renglones rectos; somos nosotros quienes los vemos torcidos. Todo lo que Él hace, por muy incomprensible que parezca a primera vista, esconde maravillas de su infinita sabiduría.
Un ejemplo de esta realidad lo encontramos en el Evangelio de este quinto domingo …