La devoción del vía crucis surgió inicialmente en Jerusalén, entre los cristianos que vivían allí, fruto de la veneración por los lugares que fueron santificados con los sufrimientos de nuestro Divino Redentor. 

A partir de la Ciudad Santa, este ejercicio devoto se introdujo en Europa y se difundió después por todo el mundo católico. 

En 1951, el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira, líder católico brasileño y maestro espiritual del fundador de los Heraldos del Evangelio, Mons. João Clá, compuso una conmovedora meditación sobre el vía crucis, una devoción que ha recibido repetidas aprobaciones de la Santa Sede y ha sido enriquecida con numerosas indulgencias.

Es precisamente este vía crucis el que le ofrecemos en este libro digital.