Entre los católicos, encontramos a los que rezan el rosario —al menos una parte— todos los días, los que lo rezan de vez en cuando o sólo en circunstancias especiales y los que no lo rezan y lo justifican con el argumento de que es una oración repetitiva.
Muchos papas, teólogos y, sobre todo, santos han rezado el rosario. Esto debería bastar para asegurarnos de que se trata de algo mucho más grande e importante que una mera práctica repetitiva y sin sentido.
Como continuación de la colección Meditación de los misterios del rosario, con meditaciones realizadas por nuestro fundador, Mons. João Clá Dias, sobre la práctica de la devoción de los cinco primeros sábados, en este volumen publicamos los misterios luminosos, que contemplan el bautismo y el inicio de la vida pública de Jesús, culminando en la institución de la Sagrada Eucaristía.