Meditando sobre los tres secretos transmitidos por María Santísima a los pastorcitos en 1917, podemos concluir que el mensaje de Fátima, aunque ampliamente difundido, no ha sido puesto en práctica de la forma que la Virgen determinó.

La crisis moral sigue agravándose y el profundo malestar del momento actual muestra la necesidad de reforzar nuestra devoción al Corazón Inmaculado de María mientras esperamos el desenlace final: el establecimiento de su reinado en la tierra.

Es de fundamental importancia que meditemos sobre las profecías de Fátima, que parecen acercarse cada vez más a su cumplimiento.