Mucha gente no lo sabe, pero el escapulario surgió como resultado de la persecución sufrida por la Orden del Carmen dentro de la propia Iglesia.
San Simón Stock, superior general de los carmelitas, se dirigía constantemente a Nuestra Señora del Carmen, rogándole que ayudara a su tan perseguida orden y le diera una señal de que la íntima alianza que los unía seguía intacta.
Y la señal vino directamente de las manos de la Virgen Santísima, que le entregó el escapulario, porque María nunca abandona a sus hijos y devotos, especialmente en los momentos en que más lo necesitan. Una historia conmovedora que renueva nuestra confianza en esta Madre incomparable.
Noviembre de 2026, n.º 280
Octubre de 2026, n.º 279
Septiembre de 2026, n.º 278
¿Quiénes son los Heraldos del Evangelio?
Auxilio de los cristianos
Villancicos