La oración es un medio indispensable y seguro para obtener la salvación. Jesús rezó y nos enseñó a rezar. Los santos vivieron una vida de oración y siempre trataron de animar a la gente a seguir su ejemplo.
Y una de las formas más agradables y eficaces de rezar es dirigir nuestras oraciones a la Santísima Virgen, que intercede por nosotros ante Dios.
A menudo, sin embargo, no sabemos cómo rezar. Para ayudar a quienes desean permanecer firmes en su oración, hemos reunido en este libro digital una selección de oraciones marianas compuestas a lo largo de los siglos y que han ayudado a muchas personas a recorrer el camino de la santidad.