Resumen del Curso

Un mundo marcado por el relativismo moral, donde el materialismo práctico se convierte en la religión dominante de parcelas cada vez mayores de pobladores de una sociedad de masas, hace que se vuelva rudo el entendimiento y ciega la voluntad para entender las discretas y sublimes sutilezas de aquel que es el único capaz de saciar el hambre y la sed de tantos hombres sumidos en la desesperanza: el Divino Consolador, el Espíritu Santo, desconocido para muchos, incompresible para tantos, pero el único capaz de transformar y elevar el mundo a la dignidad que le corresponde, por ser criatura de Dios.