25 de diciembre – Natividad de Nuestro Señor Jesucristo

San Isidoro1 cuenta que el águila recibió su nombre debido a la agudeza de su vista: aquila, de acumen oculorum, en latín. También dice que el ave mira de frente los rayos solares sin cerrar los ojos y sostiene a sus crías de forma que estén expuestas a dicha radiación, considerando dignas a las que mantienen la mirada fija y desechando a las que parpadean, por ser una deshonra para su especie. Estas pintorescas reflexiones etimológicas nos vienen a la mente, por asociación de …