¿Cómo hablaré ahora de la intimidad de Teresa y Celina?… ¿Cómo?… «Es un jardín cerrado»; iba a añadir «una fuente sellada» (cf. Cant 4, 12), pero la fuente no estaba sellada, estaba fluyendo, de nuestros corazones manaban «ríos de agua viva» (cf. Jn 7, 38) que se derramaban hacia fuera, llevando nuestras almas hacia Jesús, el Océano divino… […]

Nuestra unión de almas se volvió tan íntima que ni siquiera intentaré describirla en lenguaje terrenal; eso sería marchitarla. Esta flor es el secreto del «jardín cerrado» cuyas aromáticas fragancias sólo Jesús, el único Amado de nuestros corazones, ha conocido… …