¿Qué perseguimos cuando escuchamos una conferencia, asistimos a una obra de teatro, leemos un libro o, en definitiva, entramos en contacto con cualquier tipo texto? En la primera parte de Este es el libro de los mandamientos de Dios, una de sus primeras clases, Santo Tomás explicita lo que todos buscamos en un buen orador o en una buena lectura: enseñanza para la ignorancia, deleite para el tedio y conmoción, o estímulo, para la torpeza. Estos tres beneficios se encuentran de manera eminente en la Sagrada Escritura. El Doctor Angélico expone que la Sacra Pagina —como …