¿Y si alguien dijera que la Eucaristía no sólo es una perpetuación de la Encarnación, sino también una prolongación de la acción de la Santísima Virgen en la tierra? Sería un poco osado, ¿no? A primera vista, la afirmación parece, de hecho, bordear audazmente ciertos límites de la ortodoxia… Pero osadía y herejía no son sinónimos. Es más, este pensamiento, defendido por un Siervo de Dios1 del siglo xx, fue respaldado y explicitado por el magisterio de la Iglesia en la encíclica Ecclesia de Eucharistia: «En el “memorial” del Calvario [la misa] está presente todo lo …