XXX Domingo del Tiempo Ordinario – 26 de octubre

El Evangelio de este domingo nos presenta la parábola del fariseo y el publicano, narrada por el Señor a «algunos que confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás» (Lc 18, 9), es decir, a algunos soberbios. En ella, Jesús retrata a dos hombres que suben al Templo de Jerusalén a orar: un fariseo y un publicano. El primero, de pie, da gracias a Dios por no ser pecador como los demás hombres; se jacta de sus virtudes, no le pide al Señor ni …