Con su estilo característico, San Lucas nos ofrece una descripción detallada del acontecimiento que marcó los comienzos de la Iglesia: Pentecostés. Después de que lenguas de fuego se posaran sobre cada uno de los Apóstoles, «se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse» (Hch 2, 4). Este maravilloso fenómeno que supera las capacidades comunes de la inteligencia humana, denominado glosolalia por los teólogos, es enumerado por Santo Tomás de Aquino1 entre las gracias gratis datæ, es decir, aquellas concedidas gratuitamente a alguien, no para su provecho …