Catecismo de la Iglesia Católica

§104 En la Sagrada Escritura, la Iglesia encuentra sin cesar su alimento y su fuerza, porque, en ella, no recibe solamente una palabra humana, sino lo que es realmente: la Palabra de Dios. «En los libros sagrados, el Padre que está en el Cielo sale amorosamente al encuentro de sus hijos para conversar con ellos».

  Al leer los santos evangelios y maravillarnos con lo que es narrado en ellos acerca del Hombre-Dios, probablemente haya surgido alguna vez en nuestro interior la siguiente exclamación: «¡Qué gracia inmensa recibieron aquellos que convivieron con el Señor! …