El cuerpo es un elemento integral de nuestra persona. El alma no es para el cuerpo como, por ejemplo, éste lo es para la ropa, la cual puede cambiarse por otra sin alterarlo. El cuerpo no es la ropa del alma; cuerpo y alma forman un todo, una sola persona. Y si alguien va al Infierno —¡Dios no lo quiera!—, la justicia dicta que sea castigado en cuerpo y alma, porque es la persona entera la que peca y, por tanto, debe ser punida. El cuerpo se constituye en instrumento del alma para la mayoría de los pecados, …