La injusticia puede penetrar incluso en los ámbitos más insospechados de la cultura humana. La prueba es que se ha infiltrado en los proverbios, como bien lo ejemplifica el adagio italiano: Traduttore, traditoreEl traductor es un traidor. Pero a pesar del agravio que lanza al honroso oficio, tal aforismo tiene algo de verdad. ¿Quién no consideraría una traición traducir, por ejemplo, saudade —vocablo portugués que designa un sentimiento complejo de nostalgia, anhelo y melancolía— por añoranza, longing, regret o rimpianto? Los matices que hacen que dicha palabra sea tan expresiva traspasan esas traducciones tanto …