Al recorrer los anales de la Historia Sagrada, muchas veces nos encontramos con hazañas extraordinarias que superan la comprensión humana. ¿Quién podría explicar, por ejemplo, el profético atrevimiento de Jacob al enfrentarse durante una noche entera al ángel del Señor a fin de obtener su bendición? ¿O quién cuestionaría la sagaz osadía de Judit, que, sin ayuda de nadie, le cortó la cabeza al terrible Holofernes y liberó a Israel de las manos de los asirios? Si estos antiguos héroes vivieran en nuestros días, quizá algunas mentes prácticas los tacharían de imprudentes. Sin embargo, a las almas elegidas y …