Quien, ante el deseo de visitar la basílica de Nuestra Señora del Rosario, de Caieiras (Brasil), traspasa los portones que franquean la entrada de la casa de formación Thabor, de los Heraldos del Evangelio, se topa enseguida con una columna coronada por la blanca imagen de Nuestra Señora de Sion y, a la derecha, una acogedora rampa entre la arboleda. Tras ser recibido por los educados porteros, el visitante se siente invadido por la incógnita de lo que encontrará más allá del camino que tiene delante, envuelto en el aire fresco y la espesa y simpática vegetación …