Imaginemos que pudiéramos subir una montaña escarpada hasta la cima y encontrásemos ahí un nido enorme con un polluelo de águila. Escondidos detrás de una roca, pronto veríamos llegar un águila que vuelve de cazar y se posa sobre el nido; en sus garras lleva una presa para alimentar al aguilucho, que, al no estar todavía adiestrado para volar, no se mueve de allí, pues caería precipicio abajo. Sin embargo, en cierto momento, las alas del aguilucho comienzan a desarrollarse. ¿Qué hace el águila? ¿Cómo entrena a su cría? Primero la coloca sobre su dorso, bien sujeta …