Cuando nace un niño, naturalmente no tiene de qué preocuparse, pues sus padres están pendientes de él continuamente. Sin embargo, ese niño irá creciendo y descubriendo la vida, ya sea en sus aspectos materiales, como explorar un juguete nuevo, o emocionales, como la alegría de haber ganado ese juguete. La cuestión es que cuando se trata de descubrimientos emocionales, los padres a veces no saben cómo guiar a sus hijos, porque les faltan datos. Por ejemplo, puede que su hijo tenga tendencia a la ira y no sabe cómo manejarla. En este punto, los propios padres, por falta de preparación, pueden hacer correcciones inadecuadas, o no hacerlas en absoluto.

Es bien sabido que cada ser humano reúne diversas características que conforman su personalidad: una de ellas es el temperamento. Este punto también nos ayuda a comprender la forma de ser de cada niño, adolescente o adulto. Al igual que los padres desarrollan su propia personalidad, con los hijos ocurre lo mismo. Y muchos otros puntos nos ayudan a comprender y a diferenciar el porqué de una actitud u otra. Por eso hemos preparado ocho clases, cada una de las cuales tratará un tema que seguramente ayudará a los padres en el día a día de la educación de sus hijos. Serán abordados aspectos de la vida cotidiana, en los que padres y cuidadores suelen encontrarse.

Valoramos la preservación de la inocencia de los niños, por lo que hemos preparado enseñanzas y advertencias sobre el uso de aparatos electrónicos y la importancia de los cuentos maravillosos. Es importante decir que presentaremos casos con evaluación clínica, si bien la identidad de las personas implicadas será ficticia, por motivos éticos.