¡Recárgate de optimismo!

“Te recuerdo que avives el don de Dios que recibiste por la imposición de mis manos. Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de cobardía, sino de fortaleza, amor y templanza” (2 Tim 1, 6-7).

¡Salve María!
Al empezar el año nuestros amigos de Ozana están con esa piadosa iniciativa:
¡El nuevo retiro espiritual en línea para comenzar MUY BIEN el año!
Del 20 al 31 de enero, Hozana, lanza 1​ 2 días de meditación para jóvenes y adultos​ ​¿​ El objetivo?​ ​¡Dar herramientas a los participantes​ para proyectar el año que llega con una buena dosis de optimismo​!
¡Únete desde tu teléfono, tableta o computador!

Invitación de la Sagrada Familia para la Navidad

Si podemos o no reunirnos con nuestros seres queridos este año, no pasaremos la Navidad solos. Si decidimos pasarla en el establo de Belén, ¡habrá un lugar para todos!
Todos nosotros estamos invitados por la Sagrada Familia a experimentar este momento de alegría y paz junto con ellos.

¡Confinados…pero bien acompañados!

Desde hace algunas semanas, e incluso meses, nuestros horarios han cambiado, nuestras actividades han sido suspendidas, se ha puesto de moda el teletrabajo, hay menos viajes y salidas… ¡Es inevitable! nuestros hábitos se han visto afectados por el confinamiento, sin embargo, ¡podríamos aprovechar esta ocasión para instaurar unos nuevos!… Por ejemplo, ¿por qué no le damos un poco más de espacio a la oración en nuestras vidas?

Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán.”

Juan 15:17

A continuación, te ofrecemos algunas sugerencias para instaurar una rutina nueva y sencilla:

  • Un «café con Dios»: empieza el día acercándote al Padre, con un poco de tiempo de oración. Se trata de un momento sencillo y acogedor, en el que saludamos al Señor y le ofrecemos nuestro día mediante una corta oración.

  • Algunas «pausas con el Aliento de Vida» durante el día: aparta dos o tres momentos de la jornada para agradecer a Dios por sus beneficios, para presentarle acción de gracias. Esto nos ayudará a ver lo que es bello y bueno en nuestras vidas, a pesar de los tiempos difíciles que vivimos, en los cuales también puede ser difícil mantener la esperanza.

  • Un almuerzo con el Señor: antes de comenzar a comer, y sin importar si lo haces solo o en compañía, pídele a Dios -a través de la bendición- que bendiga y alimente a aquellos que tienen hambre.

  • Un tiempo para la Palabra: es importante sacar un poco de tiempo al día para meditar en la Palabra de Dios, ya sea leyendo el Evangelio del día o guardando un versículo en nuestro corazón. “Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor.” (Salmo 27:14), “Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo.” (Mateo 28:20).

  • Un momento de compartir para mis hermanos: podemos llevar en nuestras oraciones los sufrimientos de nuestros hermanos durante este período de pandemia, a través de meditaciones sobre la sanación interior. Además, podemos presentar en nuestras oraciones a todos aquellos que sufren económica y psicológicamente durante esta época.

Una Navidad diferente

Todo el mundo habla de que esta Navidad será diferente, pero muchos lo dicen porque no podrán reunirse, celebrar fiestas, realizar compras, o hacer lo mismo que hacían todos los años.

Sin embargo, esta Navidad puede ser diferente para nosotros por otros motivos. Es verdad que no ha sido un año como los demás. Este año de pandemia nos ha enseñado muchas cosas, entre otras, nuestra fragilidad, nuestra pobreza, nuestra dependencia de Dios.

Y ese aprendizaje es bueno porque nos ayuda a descubrir donde debería estar puesta nuestra esperanza y nuestra confianza, solamente en Dios. En ese Dios que se hizo Niño en Navidad, un niño con fragilidades y pobrezas como nosotros. Con hambre, frío y sueño.

¿Y sus padres? Fuera de su hogar, buscando un sitio donde dar a luz al Creador del Universo, con dudas, con miedos, igual que nosotros, con dolor, pero con esperanza en el Salvador que iba a venir.

Entonces, ¿qué tiene esta Navidad de distinta a las demás? Se parece bastante a la de Jesús. Con pobreza, con imprevistos, tal vez lejos del hogar, con incertidumbre. Jesús se hizo hombre y padeció lo mismo que nosotros, ¿quién sino ese Niño luego hecho Hombre nos comprende en nuestra Navidad, en su Navidad?

Esta es una Navidad diferente y puede ser la mejor Navidad de tu vida, si te sirve para buscar al Salvador, al Redentor del mundo. Le encontrarás en las pequeñas circunstancias de tu vida, en tus dificultades, en tus soledades y también en tus alegrías. Nunca estás solo porque ese Niño está junto a su Padre y el Espíritu Santo habitando en ti, por lo que estas Navidades las pasarás en familia, ¡qué mejor familia que la que habita en tu corazón y de la que formas parte!

Para que esta Navidad sea la mejor, entra en tu interior, recógete, dedica todos los días a estar un rato de oración, participa en los sacramentos. Vive una Navidad donde el Niño nazca en tu corazón. Que esta Navidad nos haga de verdad valorar la vida de todo ser humano, nuestra propia vida, el don de la vida.

Lee algún libro espiritual y participa en alguna comunidad espiritual de Hozana que te ayude. Dale calor al Niño y déjate calentar por su Amor que es el Espíritu Santo.

Y que estemos alegres porque como decía San León Magno en uno de sus sermones navideños:

Hoy, queridos hermanos, ha nacido nuestro Salvador; alegrémonos. No puede haber lugar para la tristeza, cuando acaba de nacer la vida; la misma que acaba con el temor de la mortalidad, y nos infunde la alegría de la eternidad prometida.”

Vive una Navidad diferente y compártela con tus seres queridos, esta Navidad puede cambiar tu interior, puede cambiar el mundo.

¡Feliz Navidad!
María Jesús Esteban, por Hozana

Ofrenda floral de los Heraldos del Evangelio a Nuestra Señora del Pilar 2020

El III domingo de adviento, domingo de Gaudete, realizamos en la Basílica de Nuestra Sra. del Pilar, en Zaragoza, la ya tradicional Misa de acción de gracias y ofrenda floral a Nuestra Madre.

¡Una Buena noticia! Heraldos y Hozana empiezan una colaboración de Evangelización en las Redes Sociales.

Cardenal Osoro habla del derecho de los padres a educar a sus hijos

Tras la aprobación de la llamada Ley Celaá por el pleno del Congreso de los Diputados español, cobran actualidad advertencias hechas por el Cardenal Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid, a ese texto, advertencias hechas en su carta semanal. Pasa ahora el texto en su recta final al Senado, tras haber obtenido solo dos votos más de los requeridos para ser aprobada.

Son los padres los primeros educadores, y el Estado debe auxiliarlos

Afirmó el Cardenal Osoro que, tal como lo consagra la doctrina de la Iglesia, “los padres, al haber dado la vida a los hijos, tienen la gravísima obligación de educar a la prole y, por consiguiente, deben ser reconocidos como los primeros y principales educadores de sus hijos”. Y que “la tarea de impartir la educación, que compete en primer lugar a la familia, necesita de la ayuda de la sociedad”.

Por eso afirma el purpurado que hay que “proteger los derechos y deberes de los padres y de quienes participan en la educación y prestarles ayuda, conforme al principio de su deber subsidiario”, a fin de “completar la obra educadora teniendo en cuenta los deseos de los padres”.

El Cardenal se preguntó si con la nueva ley realmente se abordan “las necesidades reales que surgen en esta nueva situación de la humanidad o las que, desde una ideología estimamos”.

También dijo que “se deben garantizar y asignar recursos económicos y personales a todas las escuelas, tanto a las escuelas públicas concertadas de iniciativa social como a las escuelas públicas de iniciativa estatal”.

La escuela concertada, la gran damnificada

Según muchos críticos, la gran damnificada de la ley Celaá es la escuela concertada española, muchas de ellas dirigidas por entes de inspiración católica. Las familias perderían el derecho a elegir el centro educativo de sus hijos, y será el Estado el que regule la admisión en centros públicos y privados concertados.

Entre otras reformas, la nueva ley de educación también elimina la obligación de cursar una materia alternativa a Religión, y su calificación no entrará a integrar la media para becas o acceso a la educación superior.

Fiesta de la Almudena

Venciendo las adversidades a consecuencia de las medidas sanitarias y de un tiempo que amenazaba lluvia, decenas de hijos de la Virgen de la Almudena se reunieron una vez más a sus pies para celebrar su fiesta.

En la Catedral madrileña, el Cardenal Arzobispo, D. Carlos Osoro Sierra presidió la solemne Eucaristía que fue concelebrada por el Cardenal Arzobispo emérito, por el Nuncio Apostólico, el Arzobispo Castrense y los Obispos de Alcalá y Getafe, así como los cuatro auxiliares de Madrid.

El Alcalde Madrid, D. José Luis González Almeida renovó el Voto de la Villa expresando que

“nuevamente, los madrileños volvemos nuestros ojos y nuestros ruegos a vos, nuestra patrona y protectora, fiando en vuestra misericordia, como hicieron nuestros antepasados, para imploraros que nos ayudéis a luchar contra la plaga de nuestro tiempo”.

En su Homilía el Cardenal Osoro pidió que

“sigamos los pasos de nuestra Madre María: prestemos la vida para dar dignidad al otro” y que es necesario decir “sí” a Dios como hizo María para “afrontar con espíritu nuevo creativo y renovador los problemas que nos asolan”.

Al término de la Eucaristía, la imagen de la Virgen de la Almudena ha sido llevada en procesión a las puertas de la catedral, en la explanada frente al Palacio Real. Lo ha hecho precedida por autoridades, fieles y sacerdotes concelebrantes, y ya a las puertas la esperaban centenares de madrileños.

Tras la interpretación de un toque de trompeta a cargo de los Heraldos del Evangelio, el cardenal Osoro ha dedicado unas palabras a la Virgen, a quien “en Madrid te hemos recibido siempre, te hemos incorporado a nuestra vida”. Reconociendo que el contexto de este año es muy distinto por la pandemia, «nos ponemos ante ti, Madre”, en una cercanía “que provoca que nos situemos ante el prójimo cuidando y cuidándonos”.

Luego los Heraldos y todos los presentes cantaron el tradicional Himno a la Virgen de la Almudena, cuando ya el sol iluminaba todo el ambiente.

Para concluir los actos homenaje a la Virgen de la Almudena, la imagen de la Patrona fue llevada al atrio de la puerta lateral de la Catedral que da a la calle Bailén, para allí ser venerada más de cerca por todos sus hijos. En la salida los Heraldos del Evangelio interpretaron la Marcha Real y otras músicas.

Durante la tarde se celebrarán varias Misas en honor de Virgen.

Una nueva pandemia: la intolerancia de los «tolerantes»

¿Han cambiado los tiempos? ¿Se alteró la actitud de los enemigos de Cristo y de su Iglesia? ¿Se cumple la previsión del mensaje de Fátima de que vendrán «persecuciones contra la Iglesia»?

 

Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán» (Jn 15, 20), les decía Jesús a sus discípulos. No es de extrañar, pues, que crezcan en distintas partes del mundo los crímenes de odio anticristiano.

Una pandemia revolucionaria anticristiana

El Gobierno de China sigue eliminando los símbolos de nuestra santa religión. Sólo en la provincia de Anahui más de 500 cruces han sido retiradas del exterior de las iglesias en los últimos meses. Es la continuación de un dispositivo, que se ha vuelto más radical a partir de 2018, en el que se alega una supuesta «violación de las leyes de planificación».

En Francia —tierra de la «libertad, igualdad y fraternidad»—, según datos de la Conferencia Episcopal, de enero a marzo de 2019 tuvieron lugar 228 actos violentos anticristianos.

En abril de ese año presenciamos con profundo dolor el incendio de la catedral de Notre Dame, todavía sin esclarecer. Quince meses después el fuego destruía el majestuoso órgano de 5500 tubos de la catedral de Nantes. Dos diputados afirmaron en una entrevista que en Francia se registraban tres actos vandálicos diarios contra la Iglesia. Y no solamente en la nación francesa: en toda Europa crece el número de atentados; en la India se ha verificado un aumento del 40% en el primer semestre de este año.

Otra singularidad de ese odio anticristiano la hemos visto en las protestas que ocurrieron en distintos países, como Chile, México o Argentina, en donde los manifestantes, al mismo tiempo que gritaban la revolucionaria frase del escritor anarquista ruso Piotr Kropotkin: «la única iglesia que ilumina es la que arde», destrozaban crucifijos, decapitaban imágenes de la Virgen María, hacían pintadas antirreligiosas en el exterior de los templos.

Una de las muchas estatuas de San Junípero Serra vandalizadas en Estados Unidos

Uma das muitas estátuas de São Junípero Serra vandalizadas nos Estados Unidos – Foto: Joe Rivano Barros (twitter.com)

En Estados Unidos, modelo de respeto democrático, vandalizaron en la Misión de San Gabriel, de California, la estatua de su fundador: el misionero San Junípero Serra, fraile franciscano protector de los indios. Él fue quien bautizó las grandes ciudades de la región con los nombres de Los Ángeles, San Diego, San Francisco. Igualmente causaron estragos en varias iglesias.

Recientemente, manos criminales aún no identificadas calcinaron en la catedral de Managua, Nicaragua, la imagen de la Sangre de Cristo, de 382 años de antigüedad. El arzobispo metropolitano, el cardenal Leopoldo Brenes lo calificó de «un acto de sacrilegio totalmente condenable» asegurando que «esto estaba planificado».

Días antes había sido profanada una capilla en el municipio de Nindirí, también del mismo país. Demostrando una especial saña anticatólica, los profanadores robaron la custodia del Santísimo Sacramento y el copón, esparcieron las hostias por el suelo y las pisotearon, destruyeron imágenes, bancos y otras piezas del mobiliario.

Estado en el que quedó la imagen de la Sangre de Cristo, de la catedral de Managua, tras el atentado

Estado en el que quedó la imagen de la Sangre de Cristo, de la catedral de Managua, tras el atentado

¿Se cumple la previsión del mensaje de Fátima?

Extremismos ideológicos, motines anarquistas, fanatismos religiosos y toda clase de violencia estallaron en diversos países y variadas situaciones, pero con una característica común: el odio contra la Santa Iglesia Católica. La intolerancia de los «tolerantes» produjo una verdadera «pandemia revolucionara anticristiana» de persecuciones y sacrilegios.

Una cosa que llama la atención es que no sólo hay ataques a seres mortales —asesinatos de misioneros, sobre todo en el continente africano—, sino también a edificios e imágenes que simbolizan las cosas celestiales. Son criminales embestidas dirigidas indirectamente contra el propio Dios.

¿Han cambiado los tiempos? ¿Se alteró la actitud de los enemigos de Cristo? ¿Se cumple la previsión del mensaje de Fátima de que vendrán «persecuciones contra la Iglesia»?

El bien es invencible, la Iglesia es inmortal

La Sagrada Escritura nos narra, nada más al comienzo, la caída de nuestros primeros padres, Adán y Eva, y la promesa de la victoria de la Virgen cuando dice: «Pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su descendencia; esta te aplastará la cabeza cuando tú la hieras en el talón» (Gén 3, 15).

De este modo se anuncia el nacimiento de dos estirpes espirituales: la de los hijos de la luz y la maldita raza de los que practican las obras de las tinieblas. Solamente en el fin del mundo cesará el enfrentamiento entre ambas. A lo largo de la Historia, no obstante, el linaje de la serpiente ha ido mostrando o escondiendo sus garras, según le convenía, en función de las circunstancias.

Ahora vemos, en nuestros días, cómo los católicos presencian entristecidos y llenos de perplejidad tan sacrílegos acontecimientos. Ante estos, quieren mantenerse fieles a Cristo, cuya marca llevan grabada en sus corazones. Procuran actuar en el día a día conforme a las enseñanzas de San Pablo: trabajando por su propia salvación «con temor y temblor» (Flp 2, 12), buscando ser «irreprochables y sencillos, hijos de Dios sin tacha, en medio de una generación perversa y depravada» (Flp 2, 15) para brillar como lumbreras del mundo.

Vivimos hoy, de hecho, en una sociedad dominada por las tinieblas; pero, incluso disponiendo de enormes medios materiales para destruir al Bien, el mal teme la palabra de los buenos. Saben que son invencibles porque la Iglesia es inmortal.

A pesar de la aparente desproporción de fuerzas ante el poderío de los malos debemos, pues, alegrarnos. La victoria será siempre de la Santísima Virgen, «porque para Dios nada hay imposible» (Lc 1, 37).

«Insultad al sol, que brillará de todos modos»

La causa profunda del odio descrito aquí, detrás del cual está evidentemente el demonio, es la de ver reflejada de alguna manera la inmaculada pureza de la Virgen María en sus hijos, los católicos fieles.

Ella es la Reina que, a través de sus distintas apariciones a lo largo de los siglos, ha venido a preparar a la humanidad para el embate por excelencia entre esas dos razas: la de los hijos de la luz y la de los hijos de las tinieblas. Y lo hace enfervorizando a los buenos y confundiendo a los malos.

Matriz y precursora de los grandes combates que están por venir es la lucha relatada en el libro del Apocalipsis: «Un gran signo apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, y la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12, 1). Después se vio «un gran dragón rojo que tiene siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas» (Ap 12, 3).

A continuación, hubo una gran batalla: Miguel y sus ángeles libraron un combate contra el Dragón y sus secuaces y los expulsaron del Cielo.

Concluyo aquí nuestra reflexión sobre este apasionante tema, dándole como respuesta a quienes blasfeman esa conocida frase atribuida a Edmond Rostand: «Insultad al sol, que brillará de todos modos». Aunque ellos griten, súper excitados como demonios, que «la Iglesia es una basura» o «Dios no existe», ¡la raza de la Virgen triunfará!